Vuelve el blog personal

Hace tiempo empecé un blog personal, casi diría que íntimo, donde contaba mis cosas, era en la web maderal.mx, hace unos meses decidí cerrarlo. Ese blog empezó con la noticia de la muerte de mi padre en mayo de 2015, de hecho, el post original es del 8 de mayo de 2015 2:59PM.

No se porqué pensé en reactivar el blog personal, donde opino de cosas que me pasan, hablo libremente de finanzas, de mi familia y de todo lo que se me ocurre, lo curioso es que en estos días, a parte de volver a soñar con mi padre, encontré una copia de seguridad de la web maderal.mx y pensé, ¿por qué no volver a poner algunos post y re-escribir otros? sirve para practicar la escritura «que para algo soy escritor» y además de considerarlo una buena terapia para el alma.

La cuestión es, que ahora que recuperé el backup, me doy cuenta que se acerca la fecha de cuando falleció, ¿es curioso no? cuando murió empecé a soñar con él y estos días a parte de volver a tener esos sueños encuentro esta copia de los artículos y me doy cuenta que pronto se cumplen años de su partida.

Sirva como tributo, vuelvo a publicar el post que escribí el 8 de mayo del 2015 sin modificaciones, tal como lo subí ese día.

A mi padre

Este primer post, se lo quiero dedicar a mi padre. Mientras escribo estas líneas está siendo enterrado a más de 8500km de donde estoy. Puede sonar duro, y lo es. 

Mi decisión fue vivir en un país distinto para bien y para mal, y cuando las cosas suceden de improviso es difícil coordinar medios de transporte a no ser que se disponga de un avión privado o medios para fletar uno.

Quizás lo único que puedo hacer en este momento es rendirle un pequeño tributo en estas líneas. No va a ser como muchos esperan. Mi padre fue una persona difícil, y no voy a negar que nos hizo la vida imposible por muchos años a mí, a mis hermanos y sobre todo a mi madre. Pero es, o mejor dicho fue mi padre. El me dio la vida, le dio la vida a mis hermanos, ya con eso es un motivo para agradecerle, y mucho.

A lo largo de los años y conociendo poco a poco su vida, aprendí a perdonarlo. Su niñez nunca fue fácil, nacer en la posguerra no es fácil, no conocer a tu papa y haber perdido a un hermano y amigo tampoco lo es. Yo era un niño, pero creo que nunca fue el mismo desde que mi tío falleció. Cuando uno es niño, solo quiere un papa y una mama que le cuiden, no vemos lo que arrastran ellos desde que eran pequeños, no vemos los problemas que tuvieron, solo quieres su atención, toda su atención para ti y desgraciadamente solemos acordarnos solo de las cosas malas.

Por mucho tiempo pensé que solo eran malos recuerdos con mi papa, pero conforme fui creciendo me fui acordando de cosas que había olvidado, como cuando veníamos de un puerto de montaña por una carretera pequeña con muchas curvas y vimos mucha nieve en una ladera y mi papa paró el Renault 12 a un lado y corrimos hacia la nieve, escarbamos un poco y agarramos un puñado para probarla, mi hermano mayor agarró su cámara, era una de esas cámaras de los 80 cuadrada donde montabas flashes de un solo uso y nos fotografió a todos. Mi padre fue al coche y de la parte de atrás sacó una nevera portátil y empezamos todos a poner nieve en ella. Cuando llegamos a la casa ya era de noche, la nevera todavía tenía la nieve y volvimos a probar un poco.

Familia Maderal en la nieve
Familia Maderal en la nieve

Lo que más recuerdo de mi padre es esos días de montaña, los días tumbados en los prados del Pirineo, el Renault 12 a punto de irse al rio porque no podía subir a la carretera, y las piedras, las piedras que siempre encontraba y se las llevaba en el coche, a veces, pensábamos que se llevaría una montaña entera. Luego usaba las piedras para añadirlas en sus creaciones, ya sea un banco para sentarse, una pared, parte de la fachada de la casa, piedras, hierros, tapas de refresco, botellas de vidrio, cualquier cosa servía.

Toda mi creatividad se la debo a él, también parte de su terquedad y su mal genio, para que engañarnos… por suerte solo un poco.

Miguel Ángel Maderal

 27 total views,  1 views today

Deja un comentario